diumenge, 21 d’agost de 2011

El futuro del turismo (y 1): Hacia un branding transnacional



En un post del mes de Marzo, después de asistir al "World Tourism Forum" de la OMT me preguntaba "No es hora de que la Unión Europea tenga también una política de promoción turística conjunta sin que eso suponga limitar la que ya puedan existir en la actualidad a nivel local, regional o nacional en la Unión? Europa tiene un fuerte y muy sólido posicionamiento como destino turístico global, pero tiene ahora una nueva oportunidad para mostrase como un todo. Ante competidores globales, se requieren ya respuestas globales" (http://delfitorns.blogspot.com/2011/03/world-tourism-forum-andorra-2001.html)


Como todos sabemos nuestro mundo se ha hecho muy grande, y competir con marcas locales se ha hecho muy difícil, yo diría casi imposible. Con ello no estoy diciendo que debamos renunciar a ellas, pero cada vez más, para conseguir clientes globales, deberemos utilizar marcas globales. Marcas que tengan un posicionamiento claro y que trascienda ciudades, regiones y estados.


Como he expuesto inicialmente creo que es necesario reforzar la marca Europa como destinación turística en un mundo donde los grandes flujos turísticos son transcontinentales. Para conseguir atacar comercialmente el nuevo gran mercado emisor del mundo, Asia, no podemos utilizar marcas pequeñas.  Necesitamos detectar cuales son nuestros atributos como destino, producto o oferta turística y buscar muchos otros para conformar una marca sólida que pueda tener un posicionamiento (idea en la mente de un cliente o consumidor) sencillo para atacar esos nuevos mercados. 


Servía de ejemplo la marca Europa, pero me gustaría añadir otra más. Creo conveniente que la marca Barcelona, Catalunya, España, Francia, Italia, Turquía... se unan en una sola marca, pongamos como ejemplo: "Europa Mediterránea".  


Esa si es una marca para afrontar el reto de conquistar el mercado asiático con garantías de éxito. Aquí si hay la posibilidad de posicionar en la mente del cliente, el Mediterraneo, como un área vacacional de primer orden, donde combinar una excelente oferta vacacional, cultural, climática, paisajística...


El turista del futuro decidirá en marcos más amplios sobretodo en las largas distancias: Europa, América, Asia, África... y Europa debe competir como multidestino, multiestado y multiregión. Un asiático que viene a Europa visitará más de un país y más de una ciudad. Eso posibilita la cooperación y la posibilidad de unir el concepto del Mediterraneo como marca global.


Las previsiones positivas para Europa y para el Mediterraneo en particular como uno de los polos de atracción turística mundial debe ir refrendado por la fuerza de un branding transnacional. Ese es a nuestro entender una apuesta clara para el márketing y la comercialización turística del futuro. 

dimarts, 16 d’agost de 2011

Existió el año 0?



El año 0 no existió. Varias son las razones que lo explican. Primero porque los años se cuentan a partir de 1 por convención de los historiadores (el año 1 a.C precede al año 1 d.C), después porque los habitantes de ese año no lo vivieron nunca como tal, ni fueron conscientes de ello, ni se regían entonces por nuestra actual cronología, y finalmente porque el número 0 no había sido inventado aun.  El 0 fue creado en la India hacia el siglo VII (después de Cristo)!

La cronología que utilizamos en Occidente para fechar nuestros acontecimientos y los años, fué introducida por primera vez durante el siglo VI. 

De hecho fué el historiador Beda quien la difundió en el siglo VIII a través de su obra "Historia Eclesiástica del pueblo inglés", y no pasó a generalizarse de forma extendida hasta el siglo XVII. El concepto está basado en dividir la historia antes y después del nacimiento de Jesús de Nazaret. 

El mundo existía en todo caso en el año 0 para muchos ciudadanos del mundo. En Egipto, fueran o no conscientes de ello, coincidía con su año  2773. Los judios utilizaban el calendario seléucida, que empezaba el año 321 antes de Cristo, momento en que aparecen en la actual Siria las primeras monedas fechadas.

Jesucristo, obviamente, no fué tampoco consciente de que generaciones posteriores los hombres y mujeres de Occidente datarían sus años en función de su existencia. Por curiosidad parece que su nacimiento, aun sin consenso, fué entre el 7 i el 2 a.C, y no en el supuesto e inexistente año 0.

Parte importante de estos datos están extraídos de la obra de Peter Watson.

Descubrí a este autor, a través de su libro “Historia Intelectual del Siglo XX”, editado por Editorial Crítica en castellano. Esa fue una lectura intermitente que me ayudó a entender la complejidad y evolución de un siglo de pensamiento.


Después vino el excelente libro “ Ideas: Historia Intelectual de la Humanidad”.  Un libro que no es un compendio de guerras o entronizaciones, sinó una obra donde se detalla como se descubrió el fuego, los Dioses, el arte, el derecho, el alma, el "yo", el método científico, el dinero o los libros, entre infinidad de tesoros que ha creado el Hombre.